Me Enamoré de la Mujer




Me enamoré de la mujer
Mas no para poseerla.

Me enamoré perdidamente
De la mujer amiga
Cien por ciento humana,

De la que sonríe siempre
Aunque por dentro llore.

Me enamoré de la mujer
Con el deseo muerto
Con la razón despierta.

Me enamoré de los rizos
Innatos de su carácter.

Me enamoré del color
De su nítida ternura
Par al cielo azul, sin la nube oscura.

Me enamoré de la mujer
Por el calor de su amistad.

Me enamoré eternamente
De su rostro suave bañado en la alegría.

Me enamoré de la mujer
Que me inspira a ser poeta.

Me enamoré de la mujer
Con honda pasión
Sin dejar de admirarla.

Me enamoré de la mujer
Sin perder la tranquilidad.

Me enamoré de la mujer
Odiada por el mundo inquieto,
Usada sin el más mínimo respeto.

Me enamoré de la mujer
Por ser interminable,

Por ser enigmática,
Entrañable, adorable;
Por ser emprendedora…, tentadora.

Me enamoré de la mujer
Sencillamente no por pena.

Me enamoré de su todo,
De lo que es
Y lo que, a veces, aparenta.

Me enamoré
Para nunca olvidarla.

Me enamoré de la mujer
Para que no se sienta sola
En medio de tanta soledad.
EDICION: Enero 2012